miércoles, junio 08, 2011

Si crees en las llamada revolución twitter, estáis en la verga.

Pocos dudan que twitter y facebook hicieron posible la organización de protestas en Egipto, Túnez, Irán y otros. Están mal.

La narrativa de que la tecnología une a las masas es un clásico de cómo mentirle a la gente. Por ejemplo, se dijo cuando apareció el fax, que este aparato iba a tumbar el comunismo. La implicación es que la tecnología: a. nos une, b. nos lleva al progreso, y c. hay que agradecerle a los gringos.


I


El tema de que nos une es una ficción asquerosa. En Irán, un país de 22 millones, sólo 1000 personas tienen twitter: Los irano-pelucones. Para los manes una revolución es ir a ver al Chelsea. Entonces nos queda una fracción de campesinos (y esto lo podemos aplicar al resto de estos países) que decide usar twitter o facebook. Ya no existen. Esa mierda es pública y el estado los identifico y encarceló más rápido de lo que te llegan las actualizaciones de Adobe. Las protestas que funcionaron fueron comunales, de barrio y a viva voz.


Si ves las noticias, es todo lo contrario.


II


Sobre el mensaje de tecnología=progreso (que grandes y chicos adoran), debemos entender que cuando el Internet comenzó, pasaron 2 cosas:


1. Los idealistas dijeron: Que arrecho, conversación anónima y sin la influencia de comportamiento socializado (¿te comportas igual sentado al lado de Correa que a lado de tu pana?) La gente se va a entender, las instituciones caer y viviremos en una sociedad menos enfermiza (léase sin estructuras verticales donde pocos --deciden por/ le venden a-- muchos) y sin necesidad de mercadotecnia/restricciones a la mente ya que se me juzgara por mi valor humano interno expresado online en lugar de mi apellido, apariencia, carisma, si voy a la iglesia, etc.


2. El Estado y las corporaciones recibieron un memo interno: Tranquilos, aquí no va a pasar nada. El mundo se llenará de narcisos (hoy el narcisismo ya no es una enfermedad, lo sacaron del manual de psicología), será más fácil vender hasta lo que no existe (ej. Second Life, votar por mensaje a realidades inventandas) y la revolución a la que aspirarán en su vida es poner un lasito en sus páginas para apoyar el concierto X que recoge fondos para África y quedar bien con la pelada que se quieren culear en secreto.


¿Qué sabían ellos que no sabemos nosotros? Que la gente lo que haría con el Internet es comerciarse, promover su propio nombre (¿Se acuerdan de Jaime Gallo?), poner su nombre real y comportarse de una virtua-manera con ciertas desviaciones controlables. Es decir, el narciso frente a otros narcisos, se autoregula porque siente vergüenza cuando no ve una página de Facebook con amigos y fotos en alta definición.


Cuando comenzaron los blogs había un ambiente bacán, un inicio de cambio por lo menos hablado de las convenciones sociales, de dudar de cómo se actúa y como se nos vende, de ser frente a otros como somos en privado y formar un nuevo club de personas libre-pensantes.


La elección de la mayoría fue distinta, pues al verse llenos de una libertad que asusta (todo cambio asusta), lo que hicieron fue reconstruir el Internet a su imagen y semejanza (literalmente).


Las moscas vuelan a la mierda.


Tan liberadora ha sido la Internet que los revolucionaros de Medio Oriente que la usaron perdieron la vida.


La mayoría de la gente que sube videos en youtube comienza diciendo “¡Hola youtube!” mientras que los videos que infringen la moral o los derechos de autor son removidos.


Los que difieren de este sistema a veces llegan a ser estrellas fugaces que pueden alcanzar fama, pero no comercio y desaparecen.

III


En Francia ya se dieron cuenta que la política mediática mundial está a favor de gringolandia y han pasado una ley donde prohíben a sus reporteros promover el nombre de twitter y facebook. Muy poco muy tarde. La gente sólo quiere el nuevo twitter, el nuevo facebook, les parece chepo que Google maps sepa dónde queda La Isla. La intención es clara. Tenemos una capacidad de atención limitada, y pues si estamos pensando en que Shakira anda con Pique, es facil convencerse de que las cosas van avanzando bien y hacia el progreso.


La realidad de que todos nos creemos millonarios en potencia, que la desigualdad es mayor, es una realidad indigerible en el mundo moderno. Que viva la aldea virtual, donde todos nos hablamos, aunque no exista.


Se me podría acusar de ser un narciso al acusar a los twitireteros de narcisos, y por el momento digamos que soy un narciso más.


Ok, lo acepto, pero sigo sin estar totalmente equivocado. Esa verdad, de que soy un narciso, hasta refuerza mi punto.

1 Comments:

At 3:34 p. m., Blogger Excella Gionne said...

Tijerón está en todas... Buenos posts.

 

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