miércoles, enero 19, 2005

Superheroico como tú.

El otro día yo estaba viendo la nueva versión de Supercampeones en la tele. En este capítulo, el equipo juvenil de Japón está jugando contra el juvenil Alemania por la final de la copa sub 15 o alguna mierda que no existe, o, si existe, a nadie le importa un carajo. Japón le gana a Alemania en fútbol. Al ver esto yo me dije: “Ja, ja, que locos estos japoneses; son medio bobitos si creen que algún día le ganaran a Alemania en la vida real en fútbol.” Pero luego me quedé pensando, y me di cuenta de mi grave error y dije: “¡No! ¡Mierda, no! No son bobitos; ¡son GENIOS!” De ahí me puse a pensar en lo que les voy a escribir. Debo advertirles que todo esto es una teoría social basada en un puto episodio de Supercampeones, así que muy probablemente esté hablando pendejadas por el culo. Y esto va en serio, así que no crean que es broma por mas que les parezca.

No soy ningún experto en literatura ecuatoriana, pero por lo poco que he podido leer, yo creo que somos unos sufridores masoquistas perdedores de mierda. Casi en todas las historias que he podido leer, el personaje principal es un indio de a verga que lo violan, roban, explotan algunas personas adineradas que en estas historias solo existen para hacer eso. El punto es: ¿Cuándo vamos a escribir una historia donde el equipo de fútbol juvenil de Ecuador le gane a Alemania? ¿Por qué no tenemos personajes ficticios ganadores? ¿Por qué solo indios de mierda sufridores? ¿Cómo nuestro pueblo va a ser ganador algún día, si ni siquiera puede imaginar ganadores?

Yo entiendo que los indios han sido muy maltratados a lo largo de la historia, y que nuestro pueblo sufre. Pero a mí me parece que no es sano solo enfocarse en eso. Es mas, a mí me parece que la forma en que los escritores nacionales tratan el tema no solo no es sana, sino que es prácticamente dañina. Tomemos como ejemplo ‘La Medalla’ de Alfonso Cuesta y Cuesta. Esta es la historia de un niño indio llamado Manuel que trabaja para una familia rica que le saca la reverenda chucha todos los días por cualquier huevada. Manuel tenía que ir a la escuela con el vergante del hijo del patrón, pero Manuel, a diferencia del otro cojudo, no era un vago de mierda. Manuel se gana la medalla al mejor estudiante, y regresa a casa... adivinen que pasa... ¡EL PATRON LE SACA LA CHUCHA A MANUEL CON UN PALO! FIN. ¿Qué clase de mensaje es ese para los niños que tuvieron que leer esta cochinada en la escuela? Pórtense bien, niños, y hagan sus deberes que algún día VENDRÁ UN SOBERANO HIJUEPUTA Y LES ROMPERÁ EL CULO CON UN PALO DE ESCOBA. Chucha, espera sentado que ya mismo me pongo a estudiar.

Eso no hubiera pasado en la mayoría de las historias escritas en los países desarrollados. Tomemos como ejemplo la típica película de gringos siendo maltratados, el Patriota con Mel Gibson. Sí, los ingleses le matan a algunos hijos y queman una que otra casa, pero al final Mel Gibson pelea y gana. Manuel no. Si Manuel hubiera sido el Patriota, le hubieran matado a todos los hijos, le hubieran quemado la casa, luego los ingleses le hubieran partido el culo con un palo, y ahí se hubiera acabado la película. Esa es la diferencia. Manuel y Mel Gibson sufren, pero Manuel nunca se defiende; el cojudo solo sufre. Igual son muchos de los cojudos en la ficción ecuatoriana. Por cierto, esto no es ninguna crítica a las dos historias como historia, solo al espíritu que demuestran. Si a alguien le importa, ambas historias con una porquería y no me pienso volver a leer o ver ninguna de las dos mientras viva. El espíritu detrás del Patriota es un espíritu de lucha contra la adversidad. El espíritu detrás de La Medalla es un espíritu de “Sí, bueno, te están sacando la chucha, ¿Pero qué se le va a hacer?” ¿Cuál ustedes creen es mas sano y recomendable, pintarnos como héroes o pintarnos como víctimas? Por cierto, si les caen mal los gringos y me quieren putear porque los pongo como buen ejemplo de autoestima, entonces olvídense del Patriota, escojan un país desarrollado que les caiga bien, y escojan una película con la misma idea. Yo solo escogí el Patriota porque es una película que mas o menos todos conocen. Si les caen mejor los japoneses, entonces cambien el Patriota por Mazinger Z o lo que les ronque el culo, a mí me vale verga.

Aquí me imagino que algún pelele que quiere ser como Yuri de Hazlo Verga cuando sea grande, o que quiere ser lo que Yuri pretende ser, pensará contestarme: “Sí, pero claro que los Estados Unidos es lo suficientemente optimista para escribir ese tipo de historia. Los Estados Unidos nunca ha estado tan cagado como el Ecuador, donde el proletariado sufre porque los capitalistas roban el pan de la boca de los niños, y la Iglesia viola nuestras mujeres bla bla bla bla.” Cállate, sufridor de mierda. Déjame contarte de un pueblo que estuvo bien cagado: Los judíos durante la segunda guerra mundial. ¿Sabes tú que personaje crearon un par de judíos en pleno 1939?


SUPERMAN


Este tipo, y creeme que no encontrarás un personaje menos sufridor que este tipo. Así que no me vengas con huevadas. Ellos, estando mil veces mas jodidos de lo que alguna vez estaremos, hicieron eso.

Pero... ¿Por qué nos encanta ser sufridores? Bueno, mi teoría es que no nos gusta pensar que estamos mal por culpa nuestra. Claro, si fuera culpa nuestra entonces solo nosotros podríamos cambiarlo, y eso es muy complicado y nos da miedo. No, es mejor creer en los cucos que nos inventamos cada día. Es mejor solo ser una víctima. Sí, mijito, no es culpa suya ser un país pobre de mierda, es culpa de los Estados Unidos y los poderes mágicos que usan para hacernos pobres. No, no es culpa de tu población analfabeta, estúpida e ignorante; son esas corporaciones malas que solo existen para hacer que la gente sea pobre. ¿Ves, mijito, como nada es culpa tuya? Ven, mijito, te voy a limpiar el culito con un trapito, ponerte la piyamita, llevarte la cama y contarte un cuento de cómo las transnacionales van a hacer que todas las mujeres del Ecuador sean violadas por gorilas cibernéticos.

Es mucho mas fácil simplemente decir que estamos cagados porque fuerzas mas allá de nuestro control nos están cagando la vida. Sentarnos a pensar que la mayoría de las cosas que nos pasan son culpa nuestra da mucho miedo. Ponerte a pensar que todo tu futuro depende directamente de las acciones y decisiones que tú tomas... chucha, que miedo... mejor me pongo a pensar que todo es culpa de los cucos; es mas fácil y así no es culpa mía. También esto tiene que ver con que haya políticos de a verga como la familia Bucaram. Abdalá Bucaram no gana votos con propuestas coherentes o planes de gobierno bien pensados. Él muy bien sabe que la bola de ignorantes que son su público no saben que chucha es un plan de gobierno. Abdalá Bucaram gana votos porque se proyecta a sí mismo como un salvador, que viene a salvar al pueblo de los malos. Abdalá se aprovecha de que el pueblo no quiere tomar las riendas de su vida, y promete cogerlas él. El pueblo no quiere salvarse a si mismo, eso es mucho problema. El pueblo quiere que venga otro y los salve a ellos. Eso no hace Mel Gibson. Mel Gibson se sentó a pensar “¿Saben qué? Creo que estoy cagado porque no me he tomado la molestia de levantarme a sacarle la chucha a algunos hijueputas.”

Ahora que lo pienso, es probable que nuestra falta de héroes imaginarios provenga de una falta de héroes históricos. La gran mayoría de nuestros héroes son importados. ¿Simón Bolivar? ¿Sucre? Son de otro lado, y, además, como héroes de película se mueren de hambre. Sí, arrecho... Bolivar y Sucre le sacan la mugre a los españoles, pero, justo antes del final de la película, traicionan a Sucre y lo matan de unos balazos; La Gran Colombia se va a la verga, y terminamos con una lacra como el General Flores de Presidente; Bolivar, agonizando en su cama, dice “He arado en el mar,” que en criollo se traduce como “¿ME SAQUÉ LA PUTA PARA QUE TODO TERMINE EN LA VERGA? Como me arrepiento de haber gastado mi tiempo en esta huevada.” Yo los respeto mucho a Bolivar y a Sucre, putañeros y peleoneros como ellos solos; pero siendo sinceros, como héroes fueron un fracaso. Si este par hubieran estado en el equipo juvenil jugando contra Alemania, hubieran sido los que se comían un penal en el minuto 45 del segundo tiempo. ¿Qué otros héroes hay? Solo Abdón Calderón. Este tipo está peor; porque luchó en la misma pendejada inútil de Bolivar y Sucre, solo que este cojudo murió antes acribillado por estar llevando una bandera. Ni siquiera murió haciendo algo útil. Si Abdón Calderon hubiera muerto cargando un rifle, me caería mejor. Aparte, ¿quién habrá sido el español maricón que le dio por disparar al cojudo que llevaba la bandera? A menos que tuvieras miedo de que te atravesara por el orto el asta de la bandera, yo del español ese me hubiera preocupado mas de matar a los tipos que llevaban armas.

¿No somos ganadores porque no podemos imaginar ganadores, o no podemos imaginar ganadores porque simplemente no somos ganadores?

Yo creo que se podría decir que no creamos ganadores ficticios porque nos encanta identificarnos con las víctimas en vez de los héroes de puro masoquistas. Aunque claro, también es cierto que la ficción afecta a la realidad. Si los programas de televisión nacionales presentaran una imagen mas positiva de los ecuatorianos, la autoestima nacional subiría y seriamos menos mierda... en teoría es posible.

En fin, todo esto por un episodio de Supercampeones.

3 Comments:

At 6:04 a. m., Anonymous Danny Ayala said...

Vaya me he matado de risa y me he sorprendido con la lectura deel post, ya imaginaba que en nuestro país teníamos una cultura "quejística" del diablo pero creo que nunca nadie ha resumido en forma tan precisa y divertida esa condición nuestra.

No tengo mucho que añadir, ahora este blog está en mis favoritos

 
At 8:31 a. m., Blogger Daniel said...

Que par de tarados!!!!... Prefieren una pelicula de "ficcion" que un relato que muestra la realidad q se vivia en el Ecuador hace años, y q tambien se vive actualmente.... En este mundo hay demasiada injusticia, y solo el q tiene poder gana... No valen las luchas...
Que pena q existan personas como ustedes... Por eso es q este mundo es una cochinada...
Suerte... Se deberian preocupar mas por buscar la felicidad eterna y no joder en esta mierda terrenal...

 
At 9:48 a. m., Blogger El misántropo said...

Te faltó incluir que el VICTIMISMO, que es el término adecuado que refleja la idiosincracia de los ecuatorianos, tiene precedente en el cristianismo... la iglesia ha intentado enseñarme que los q tienen hambre y sed de justicia serán saciados en el paraíso, que si te dan una cachetada muestras la otra para q te sigan golpeando, q las mujeres daran a luz con mucho dolor, a tal punto q desearían morir antes q tener otro hijo... y mil tonterías más que se han inventado como medio para manipular a las masas, pues la iglesia en la época colombina tenía muchos esclavos indios... a los pobres les lavaron el cerebro a tal punto que se resignaban a seguir viviendo en miseria antes que rebelarse. Es por eso que he tenido muchos choques interculturales aqui en Ecuador, el ser vengativo es muy mal visto aquí, aunq tengas la razón siempre te verán como el hp de la película y al sufrido indefenso como el pobrecito y la víctima de tus actos (aunq haya sido quien originó todo)... que diferente de la cultura japonesa y alemana donde la venganza es socialmente bien visto y aceptado... no me creen ? la tipica frase de samurais peleando: "vengaré la muerte de mi padre" o "vengaré la muerte de mi sensei"... q no recuerdan Kill Bill cuando la Bride le quitó el único ojo que le quedaba a Black Mamba por bitch y haber matado a su sensei... en fin, así es como tienen lavado el cerebro estos ecuatorianos así que tocará acostumbrarse a sus eternas quejas... algún día me acostumbraré...

 

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